Iter probatione

Luis Antonio Aranda · México DF 

Las partes intervinieron apasionadamente en la causa penal. El abogado defensor del ginecólogo ofreció a la autoridad judicial un pliego de pruebas que a pesar de parecerse a un panfleto satírico, logró que fuera admitido en su totalidad por el juzgado. Los medios probatorios se prepararon, se desahogaron en el plazo legal y finalmente, el juez los valoró; creando convicción que favoreció al justiciable. Bien le habían servido al abogado las lecciones del Maestro Ojeda para lo que fue su primera defensa. La policía detuvo al especialista a raíz de una querella en su contra por la realización de una operación quirúrgica innecesaria. Sin embargo se demostró lo contrario. Casi un año de juicio pero se logró una resolución absolutoria. Dos días después, el médico de mujeres ya tenía otra acusación por evasión de impuestos; y de ésta, en honor a la verdad, había poca esperanza de salir triunfante.

 

 

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