Vida de abogado

Ledi Shirley Cavalcante · Vigano (Italia) 

Estimado señor Gutiérrez: Con placer le escribo para demostrarle la desmesurada satisfacción que siento hoy, llegando al final del extenuante litigio que nos vio combatir contra la denuncia de su mujer acerca de la apropiación indebida de la propiedad que ella defiende ser suya y cuyas ganancias, en plena vendimia , usted reclamaba como si fuese el mayor tesoro del entero globo. Antes del veredicto permítame decirle que los abogados somos seres humanos igual que usted, que las horas de una jornada suman también para nosotros veinticuatro y, además las que respectan a la noche las empleamos en dormir, tocar teclado si nos apetece o hacer lo que usted y su mujer probablemente no hicieron a menudo. En cuanto a los honorarios, aún es poco considerando que actué también como psicólogo y cura. Ella ganó y me complace porque como ella, hoy me libro de usted para siempre. Atentos saludos…

 

 

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