La ruptura

Xoán Xosé Piñeiro Cochón · Vilagarcía (Pontevedra) 

Bien lo sabía después de una década como letrado ejerciente: Igual que la vendimia, las separaciones acontecían a finales del verano, cuando se hacía el balance de la cosecha. ¡l estaba decidido, y no quería que ella acabase por ponerle una denuncia por agobio doméstico, crueldad mental o quién sabe qué conducta impropia, y no estaba dispuesto a afrontar un litigio después de treinta años de convivencia, por muy colegiado que estuviese. A veces, ella interrumpía alguno de sus escritos sobre el teclado del ordenador, contemplaba su creciente calva y se aventuraba a especular con algún globo sonda: -Seguro que estás contactando con alguna jovencita de las que habitan en la red. El lo negaba, pero tomó la decisión. Echó mano de su maleta y se encaró con ella para afrontar el trauma de una vez por todas: -Mamá, me voy de casa.

 

 

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