JAQUE MATE

Octavio Larralde Estrada · Yaguajay (Cuba) 

Sus amigos le llamaban abogado de las causas perdidas. Aunque en los inicios siempre parecía anticiparse a los hechos, como si fuera capaz de intuir las decisiones que se habrían de promulgar en cualquier momento, la vida lo zarandeaba con ironía cuando llegaba la ocasión de enfrentar algún caso. En ese instante se sentía tan desolado como un cactus en medio del desierto. Su actitud no era nada pragmática, pues se pasaba las horas soñando con la victoria pero incapaz de calcular los movimientos a seguir. Se le veía luchar con ímpetu durante el proceso, pero al ver aproximarse el momento de la sentencia, simplemente se limitaba a ponerse de pie, estudiar la situación desde distintos ángulos y, al comprender que no tenía ya otra opción, inclinar su rey sobre el tablero.

 

 

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