Perdono pero no olvido

Cala · Puertollano (Ciudad Real) 

Mi primera reacción, tras perder mi primer juicio, me llevó al hotel para explicarle a mi cliente la importante coerción legal que nos habían aplicado. -Es preciso cambiar algunas claves para tus futuras comparecencias- me dijo; y, al día siguiente repasábamos juntos un manual sobre Actuaciones en Sala. Coincidíamos que desenvolverme de forma más efectiva, en la vista, hubiera cambiado la sentencia; aunque mi esguince de tobillo no facilitara las cosas. Lucir mi tinte morado y el corte de pelo punki fastidiaron; parece determinante entrar en La Sala con la toga puesta. Gritarles un sonoro buenos días desde la entrada no es tan efectivo como saludarles de uno en uno, ni tutear a mi cliente en el interrogatorio porque era papá, tampoco. Ah, olvidaba algo importante: nunca debí increpar así a mi ex aunque hiciera el papel de abogado contrario. Ufff… esto va a costarme; no se olvidar nuestro divorcio.

 

 

 

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