Desaparecer

Pablo de la Rúa · Los Ramos (Murcia) 

Un mago se presentó en mi despacho. Regresaba de una gira por Europa y la chica que lo acompañaba había desapareció en uno de sus trucos. Tenía a toda la prensa pisándole los talones y el señalamiento del juicio ya se había procesado. Necesitaba asegurarme de que no era un farsante. Además, un cliente esperaba su absolución en un par de días, así que le dije que me hiciera una prueba. Sacó un cubo de su mochila y me pidió que soplara. Una flor de plástico apareció de su interior. Demasiado fácil. “Haga desaparecer a mi mujer”, dije de pronto. Cerró los ojos y chasqueó los dedos. La llamé por teléfono pero seguía en casa. El tipo se lamentó del error y volvió a suplicar que lo ayudara. Entonces, apuntó su mirada sobre Marta, que preparaba un informe. No, por favor, a mi secretaria no. Cuénteme cómo ocurrió todo.

 

 

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