La sombra

Joan Iglesias · Hospitalet de Llobregat (Barcelona) 

Paralizado, permaneces un instante en silencio tras el estruendo con el que rompes la noche. De repente reaccionas; como un cohete desalojas el vehículo y pasas a evaluar los daños de la carrocería de tu Mercedes: son insignificantes. Has destrozado una moto estacionada y la farola a la que se sujetaba: mi moto. Como buen Letrado, sabes que has de dejar una nota, sabes que lo pagará tu seguro, sabes que no has de esconderte. Pero lo haces. Oteas tu alrededor y te convences de que nadie lo ha visto, ningún espía impertinente. Arrancas tu Mercedes y desapareces sin dejar rastro y sin reparar en mi oscura presencia en el balcón de delante, una sombra herida masticando una gominola. Has dictado tu sentencia Abogado. Sé quién eres, sé dónde vives, sé en qué parking duerme tu Mercedes rutilante: dormirás esta noche pero hoy has despertado a tu pesadilla.

 

 

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