Causas perdidas

Rebeca del Prado Amor · Burgos 

En la violencia de género solamente existe un síndrome ante el cual toda defensa es poca y ante el cual la justicia es injusta. Llegado ese punto el estrés es máximo para un abogado. El amor es un pleito sin proceso, es un acto propio, un concepto jurídico indeterminado, una instancia sin resolver, una sentencia en rebeldía, un despido improcedente. El amor es el primer género que genera violencia antes del juicio. Los turnos de oficio de violencia de género son un pleito perdido, lo pierde el amor, lo pierden los hijos, lo pierde el letrado, lo pierde el honor. El abogado de los pleitos perdidos es un letrado sin violencia que contempla la ciencia del descuido, del deshonor y la mentira. Al abogado le queda únicamente vagar con celo profesional y bajo el yugo del síndrome del dolor compartido y el amor perdido.

 

 

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