Ilustración: Juan Hervás


ABOGADO DE CONFIANZA

Iñaki Olabarria Fernández · Bilbao 

La luz gris de la mañana entrando débilmente por la ventana del apartamento, la casa sin recoger y apenas un yogur en la nevera. El despertador no suena. Se ha quedado solo en casa porque su mujer ya no le cree. Su cliente, una conocida revista internacional, confía en él, pero su mujer no. La confianza es imprescindible en la relación entre abogado y cliente, igual que en la pareja. Cuando no hay confianza, el cliente se convierte en el peor enemigo, y la pareja en la mayor sospechosa. La sinrazón de los celos no desaparece ni con la ecuánime asistencia de un mediador. Se acabó mezclando todo, como en el gazpacho: absorbente trabajo, exigente cliente y pareja desconfiada. Sentencia: sospechoso de no quererle y culpable de no demostrarle lo contrario. Noticia de última hora: la revista Playboy despide a su abogado interno de confianza, por llegar tarde a trabajar.

 

 

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