Imagen de perfil«Dos hombres y mi destino»

Maria Luisa González Brito 

Mientras me abotonaba la camisa contemplé, a través de la ventana, el cielo azul y despejado. Aun así consulté, en el móvil, el parte meteorológico. Parece que se prevén fuertes vientos e intensa lluvia en toda la comunidad autónoma de Madrid.
Antes de salir me aseguré de llevar el maletín, la toga y el paraguas. Me espera una vista importante. Debo llegar con tiempo suficiente y en condiciones.
De camino a la estación de metro me vi sorprendido por una acalorada discusión entre dos hombres y sin darme cuenta me vi envuelto en aquel pleito improvisado. Se trataba de un taxista y el conductor de un vtc. Mis intentos por conciliar a aquellos dos irracionales resultaron infructuosos.
Miré mi reloj. Había perdido la noción del tiempo. El metro me quedaba ya muy lejos. Aquellos hombres parecieron percatarse de mi situación y al unísono preguntaron, ¿necesita un chófer, señor?

 

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4 comentarios

  • Nos has presentado, Marilui, a un abogado que es todo un “relator”, esa figura tan nombrada la semana pasada. Pero me temo que llegará tarde a su destino, que su destino es comparecer tarde, porque, ya me dirás… lloviendo… en una gran ciudad… no llega a tiempo ni en taxi ni en VTC.
    ¡Suerte!

     
  • Buen juego de palabras para empezar. Yo, que soy muy de moralejas (viejuno) saco una en claro con tu relato: hay cosas que no tienen remedio y discusiones eternas. Quizás por eso la mediación en los juzgados no esté funcionando como debiera. Saludos,un voto y suerte.

     
    1. Muchas gracias, Ángel. Tienes toda la razón en tus palabras, a veces nos vemos envueltos en discusiones de las que, por mucho que lo intentemos, no logramos nada satisfactorio.
      En cuanto a tu relato, como ​ya te comenté, me gustó muchísimo y gracias a microrrelatistas como tú y otros intento aprender de los mejores. Un saludo.