Eva María Algar García

Microrrelatos publicados

  • ENSAYOS

    Recuerdo a mi padre en el año 2006, ataviado con mi corbata y mi capa de Harry Potter, ensayando el juicio contra la empresa Boliden, ocho años después de la rotura de la presa minera. Caminaba de un lado a otro del pasillo, gesticulando y recitando con voz grave: “Ustedes eran responsables de proteger marismas y bosques de la terrible contaminación que los devastó. Ustedes aniquilaron ecosistemas protegidos y, defendidos por mafiosos abogados, peregrinan de un Juzgado a otro sin reparar el daño causado…”

    Ha transcurrido mucho tiempo desde aquel desastre ecológico; la vegetación volvió a brotar y la fauna autóctona se recuperó, pero se gastaron millones de euros para descontaminar de metales pesados la zona y aún hoy continúo luchando por conseguir una indemnización, como hiciera mi padre.

    Mañana tengo otra vista. Y aquí estoy, declamando en el pasillo con capa, corbata…y varita mágica. La voy a necesitar.

    | Mayo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 31

  • MALDITA SUERTE

    Ya estaba acostumbrado a la soledad, pero ahora el silencio es insólito, espectral. No sé qué ocurre realmente, pero debe ser grave. Nadie puede visitarme y hay que respetar una distancia de seguridad con los demás. Es de locos. Todas las actividades se han suspendido. Ahora los días son aún más largos, si cabe, que antes…
    El enfermero viene a verme. Lleva mascarilla y guantes. Comprueba si tengo fiebre. Consternado, murmura que ojalá encuentren la vacuna pronto porque no aguanta más y se marcha.
    No tengo internet, pero por teléfono mi abogado me habla de la rápida propagación de un tal coronavirus por todo el planeta y de que está muriendo mucha gente; se ha ordenado el confinamiento y nadie puede salir de casa. Suena a broma pesada.
    Mañana salgo en libertad, tras doce años de prisión. Dudo que haya alguien con peor suerte que yo en el mundo...

    | Abril 2020
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 45

  • LA VERDAD CALLADA

    Me costó ganar el caso. Defendía a una empresa conservera que vertía residuos tóxicos al Mar Menor, causando graves daños a la flora y fauna autóctonas. Conseguí demostrar que mi cliente adoptaba un protocolo sostenible y respetuoso con el medio ambiente, y que el inestable clima murciano, unido a la dificultad de regeneración de aquellas aguas, eran los únicos responsables de su elevada contaminación.
    La justicia me dio la razón, así que otras muchas empresas contrataron mis servicios, obteniendo idénticos resultados favorables.
    Veinte años después, observo desde la orilla un mar putrefacto, donde cuesta respirar, donde ya nadie pesca, se baña o navega y, arrepentido, me siento obligado a confesar que trabajé arduamente, sí, pero fue el soborno a numerosos magistrados y peritos lo que me procuró la absolución.
    Ahora ruego perdón al Mar agonizante, aunque sus olas cetrinas susurran que debiera adentrarme en él y acompañarlo en su muerte…

    | Octubre 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 20

  • ESTADO DE NECESIDAD

    Desayunaba temprano. Tras una noche de eterna lluvia, los débiles rayos de sol apenas atravesaban los visillos de la cocina, dando un aspecto a la estancia espectral. El sonido del móvil quebrantó repentinamente el silencio. Era Jaime. Esperaba su llamada, pero me hice el sorprendido.
    Apurado, me comunicó que tenía una inspección laboral en su empresa y le requerían mucha documentación; que necesitaba mi asesoramiento porque podría incurrir también en responsabilidad penal…
    Con tono amable, le dije que se tranquilizara, que yo ya le advertí que gestionar dinero en negro y pagar a los empleados con bitcoins era un riesgo, pero que aceptaría el papel de defensor de su causa, a pesar de estar hasta las cejas de trabajo en el mes de septiembre.
    Sería fácil. Ya tenía recopilada jurisprudencia favorable en casos similares. Lo complicado sería ocultar que fui yo quien lo denunció para conseguir mi primer cliente…

    | Septiembre 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 13

  • CUENTOS CHINOS

    Mi única referencia para predecir el ocaso del día es el luminoso parpadeo del cartel anunciador que atraviesa la persiana. Verde–rojo–verde–rojo…He perdido la cuenta de las noches que llevo en vela.

    He de confesar que el caso me pareció llamativo y lucrativo en un principio, pero ahora lamento profundamente haberlo aceptado. Fui un inconsciente al osar enfrentarme a las poderosas triadas chinas, y un iluso al pensar que sería fácil desmantelarlas gracias al testimonio de mi cliente.

    Verde-rojo-verde…

    Resulta increíble. El Juzgado tuvo que decretar previamente numerosas suspensiones por sospechosas enfermedades de testigos, falta de notificaciones, petición de pruebas anticipadas…y ahora esto. Años de ardua preparación tirados por la borda. Jamás pensé que secuestrarme y amordazarme antes del juicio formara parte de la estrategia de la defensa. ¡Ni siquiera han pedido rescate!

    Si salgo de ésta, prometo que dejaré definitivamente el penal.

    Rojo-verde-rojo…

    Y la comida china.

    | Junio 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 28

  • DISTORSIÓN

    Accedo a una sala amplia e iluminada, como urna gigante de cristal, para comunicar con mi cliente. Se encuentra en prisión provisional por el presunto asesinato de su hermano. Hablamos del arma homicida, del análisis de ADN hallado en la escena del crimen, del hipotético móvil…
    Niega los hechos, pero su defensa resulta harto complicada; todas las pruebas lo incriminan de forma abrumadora. Intento transmitirle un mensaje tranquilizador. La competencia para juzgarlo será del Jurado y éste es más fácil de conmover.
    Se despide de mí destilando tristeza, cuando un funcionario me acompaña a la salida. Avanzamos por un largo pasillo flanqueado por gruesas puertas cerradas y numeradas. Confuso y desorientado, me percato de que aquél abre una de ellas para cerrarla tras de mí.
    -Está peor de lo que pensaba. Cree que es mi abogado- oigo decir a una voz lejana.
    Horrorizado, rememoro una fuerte discusión familiar. Me desvanezco...

    | Mayo 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 24

  • MI CRECIENTE IDENTIDAD

    La transformación de nuestros hábitos en los últimos años ha sido vertiginosa. Casi todas las tareas diarias son ejecutadas por entes con inteligencia artificial, mucho más eficientes que los humanos, y la tecnología se ha tornado imprescindible en nuestra vida. La grabación de un dron, por ejemplo, suple ahora las declaraciones de decenas de testigos; los Magistrados asisten a juicio por videoconferencia; se ha implantado el papel cero y Lexnet opera plenamente en los Juzgados. Ahorramos tiempo y energía, sí, pero creo sinceramente que hemos traspasado los límites.
    Jamás he estudiado Derecho y, aquí estoy, redactando una demanda con los recuerdos de un abogado. Resulta inaceptable que el desafío científico de la clonación, tras consumarse con éxito, se desarrollara sin control alguno. Desde que el genoma humano pudo ser replicado por un ordenador, me tropiezo constantemente con mi imagen y, a veces, incluso litigo contra mí mismo. Reclamaré daños morales.

    | Abril 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 19

  • GUERRA FRÍA

    En la cápsula de acceso al Congreso Supremo, escaneo el código QR de acreditación para teletransportarme a mi asiento. La grada bulle. El resultado de la votación de hoy, será determinante para los miembros de la abogacía. Las leyes deben regular las relaciones jurídicas entabladas con androides; no se puede obviar la realidad por más tiempo.
    El murmullo y la iluminación disminuyen al unísono, cuando en el centro de la sala irrumpe el imponente holograma del Presidente. Destacando la extraordinaria versatilidad de los robots, asevera que ha llegado a su límite la innovación del hombre, quien debe aceptar la capacidad transformadora de la inteligencia artificial en la sociedad, tan ostensible en el ámbito jurídico.
    Queda aprobada por unanimidad la supresión del código CAPTCHA en las contrataciones, y el otorgamiento a los androides de personalidad y capacidad de obrar plenas.
    El futuro es nuestro. Si fuera humano, lloraría como un niño.

    | Marzo 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 12

  • TORMENTA INTERIOR

    Llovía a cántaros. Desde la ventana, Mario observaba a los viandantes batirse en duelo contra el viento, esgrimiendo inútilmente sus paraguas. Las gotas de lluvia golpeaban los cristales pretendiendo atravesarlos, cubriéndolos de lágrimas que, abatidas, resbalaban sin lograrlo.
    Melancólico como el cielo, Mario lamentaba haberse dedicado a la abogacía contraviniendo los deseos de su padre, al que tanto decepcionó. Ahora, demasiados problemas le impedían conciliar el sueño: debía mendigar sus honorarios, que apenas cubrían todos sus gastos, la clientela escaseaba, los pleitos se eternizaban…
    Volvió quedamente al escritorio y miró taciturno su fotografía de bodas. La extravagante camisa que lucía su marido le hizo sonreír y recordó lo mucho que significó para ellos aquel día. Comprendió entonces que nadie mejor que él, miembro de una comunidad estigmatizada, podría defender los derechos heridos de los más vulnerables.
    Aquiescente, la tormenta cesó y dedicó a Mario un brillante y hermoso arco iris.

    | Febrero 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 23

  • PROPÓSITO DE AÑO NUEVO

    Como todos los días de Año Nuevo, elaboro una lista de asuntos pendientes. Cada año es más larga. Cuando la concluyo, me decido a cumplir el propósito número veintisiete: visitar en prisión a un estimado cliente.
    Consigo las autorizaciones pertinentes y me adentro en su Módulo. Me impacta verle. Se encuentra demacrado, huele a loción de afeitado barata y ha perdido bastante peso.
    Con voz quebradiza, intento animarle diciendo que pronto podrá disfrutar de permisos manteniendo un buen comportamiento, y que aún es posible lograr la absolución si el Supremo revoca la Sentencia que recurrí.
    Me arroja una mirada escalofriante y se marcha. Y lo entiendo. Vivía como un Rey y lo perdió todo. Me culpa por ello. No creyó que fuera mi maldito pasante quien le involucró como testaferro de una empresa que cotizaba en bolsa fraudulentamente…
    El Juez tampoco. Vuelvo a mi Módulo. Llamarán a recuento en breve…

    | Enero 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 19

  • ÚNICO TESTIGO

    La luna bruñía el cobre de sus mejillas para disfrazarse de sol poniente, tiñendo el mar con una estela bermellón. Desde la orilla, multitud de curiosos que acudieron a contemplar el espectáculo, la fotografiaban como si de una actriz famosa se tratara.
    Todos menos Damián, un abogado cincuentón con un nutrido glosario de errores procesales a su espalda, que trasmutaron su fama de héroe del bufete a villano consumado y lo abocaron a una merecida suspensión cautelar en el ejercicio de la profesión.
    Ahora defendía lo indefendible; mafiosos de poca monta, violadores y yonquis eran sus clientes habituales. Hasta esa noche. Su cuerpo inerte y helado yacía en la playa. Algún despechado lo hubo de sentenciar a muerte abonando su factura con balas al contado.
    Damián no tuvo suerte en la vida, ni siquiera al final. A la luna, único testigo de su vil asesinato, nadie la llamaría a declarar…

    | Agosto 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 18

  • TESTIGO DE CARGO

    Su corta vida dio un vuelco inesperado. Ya nada sería igual.
    Se encontraba aturdido en lo alto de aquella vieja litera. Devastado. Intentando recordar cuántas cosas hizo mal para haber terminado de aquel modo. Había convertido el engaño y la violencia en un hábito, defraudando a su familia y a sí mismo, y ahora pagaría por ello. Todo lo que tenía había desaparecido como agua entre los dedos. Velozmente. Sin poder evitarlo.
    La tenue luz que conseguía atravesar el cristal del ventanuco daba un brillo ebúrneo a su rostro, bañado en lágrimas. Le dolía asimilar que hoy no era su primer día de colegio, sino de internamiento. Pero lo que no podía soportar, lo que verdaderamente le supuso una tortura aquella interminable noche, no fue el recuerdo de la Jueza de Menores dictaminando su condena, sino el de oír a su propia madre declarar contra él.
    Ya nada sería igual…

    | Julio 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 8

  • RELOJ DE CUERDA

    Con manos trémulas, acercó la silla desvencijada y se sentó frente a él. Otra vez sintió el miedo lacerando sus entrañas, a pesar de que les separaba una mampara de cristal.
    Un rancio olor a sudor y tristeza inundaba la reducida estancia.
    Cabizbaja, asentía tímidamente al oír cada palabra sobre amor eterno y propósito de enmienda, aunque pronunciadas por aquellos labios le parecían tan extrañas y vacías como las expresadas en un idioma desconocido.
    El funcionario anunció el fin de la visita. Se levantó pausadamente y dejó su anillo en el cajetín metálico, a modo de albarán de entrega de doce años de matrimonio.
    Había decidido no volver jamás. Nadie la podía censurar por ello. Tras aquellos muros, solo abandonaba gritos y humillaciones, golpes y falsas promesas.
    Era Letrada, le enseñaron cómo abogar por la víctima, no a serlo. Pero aprendería. Daría cuerda a su reloj y empezaría de nuevo…

    | Junio 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 8

  • SIN PERDÓN

    Aquel juicio me marcó. Lo recuerdo como si fuera ayer, y sin embargo han transcurrido más de veinte años. Defendí a numerosas mujeres ante un despido colectivo encubierto. Habían perdido sus trabajos simplemente por pretender equiparar sus sueldos a los de sus compañeros varones, por intentar conciliar sus horarios con su vida familiar, por anhelar ser madres…Y allí estabas tú. Impasible. Con un traje color crema y mocasines de cuero, cetrino semblante y altiva mirada hacia el infinito desde el banquillo de los demandados. Tras arduas y tediosas sesiones, el Magistrado decidió sentenciar a mi favor. La empresa rehusó optar por la renovación de las empleadas, asumiendo elevadas indemnizaciones. Lo confieso. Fui el germen de tu ruina y tu divorcio. Mas ahora que al fin me permites acercarme, deseo decirte que mi victoria resultó pírrica, sí, pero lucharía aquella batalla nuevamente sin dudarlo. Siempre te quise. Descansa En Paz, papá.

    | Mayo 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 5

  • CAUSA PERDIDA

    Sus cabellos color canela flotaban desgreñados sobre el agua del estanque. Su ropa, pesada y mugrienta, se mecía elegante al son de la brisa, cubriendo a duras penas el cuerpo inerte de la niña.
    Los árboles, testigos involuntarios de lo acontecido, susurraban en la intimidad con voz medrosa, aprovechando que la luz cobarde desaparecía con una rapidez inusual.
    Hacía frío. Cerré mi abrigo hasta el cuello mientras observaba fijamente la escena. Resultaba extraño; la satisfacción que hacía un instante me embargaba, dio paso a una enorme decepción, similar a la que sentí una vez que obtuve pésimas calificaciones en mi expediente.
    El grito de mi hermana me sobresaltó. Entre sollozos, sacó tiernamente del agua a Sara y me lanzó una mirada inquisidora, al tiempo que emprendía un afligido caminar hacia casa, acusándome de haber ahogado a su muñeca a traición.
    Estoy seguro. En esta ocasión será imposible conseguir mi absolución…

    | Abril 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 13

  • JURÍDICAMENTE INVIABLE

    Hojeaba la sección de anuncios del periódico durante la sobremesa, con el mismo propósito de siempre: necesitaba encontrar un abogado que pudiera solucionar su problema. Una y otra vez venía recibiendo la misma contestación: “lo sentimos, el caso no es jurídicamente viable”.
    Cristóbal quería vender su mansión de Moratalla; una vasta y señorial edificación, enclavada entre más de cincuenta hectáreas de terreno cultivable, que antaño albergó a una familia propietaria de un circo con animales. Se encontraba en buen estado. Quizás demasiado bueno para estar abandonada tantos años. Y, sin embargo, Cristóbal no encontraba comprador, lo cual se podría definir como sospechoso, ya que al parecer, los interesados en adquirir la casa, pronto recibían inquietantes mensajes amenazantes o sufrían desgraciados accidentes que les hacían desistir en su empeño.
    Pero al fin Cristóbal creía haber encontrado la solución: transmitiría el inmueble a sus actuales inquilinos, fallecidos hace más de cuarenta años…

    | Enero 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 13

  • OPINIÓN EQUIVOCADA

    Fui juez sustituta doce años, pero la crisis económica conllevó la expulsión de los interinos, viéndome obligada a ejercer la abogacía. Siempre pensé que la posición del juzgador era la más complicada. Hoy he descubierto radical y brutalmente que estaba equivocada.
    Llevo una desgarbada toga negra, aunque ya no me corresponde situarme en el centro de la sala. Me siento extraña, fuera de lugar. Tengo que esforzarme para no anunciar ante el micrófono el comienzo de la grabación y dar la palabra al fiscal.
    Mi cliente es un joven que apaleó a su novia hasta la inconsciencia (presuntamente). Durante la vista se suceden numerosas declaraciones testificales que relatan la crueldad de los hechos enjuiciados…
    Un golpe seco y sonoro me hace saltar de la silla.
    -“¡Conclusiones de la defensa!”
    -“Intereso sentencia condenatoria, señoría”, digo lentamente.
    Mi recién estrenada carrera ha sido breve. Ni apelar a los dioses podrá evitar eso.

    | Junio 2015
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 2