Julio Montesinos Barrios

Microrrelatos publicados

  • La fuente luminosa

    Programar una tarde de viejas películas de Super 8 genera siempre una ola de entrañables recuerdos. Mis sobrinos alucinaron al descubrir las tretas de su abuela para darme la papilla. Reconocida jurista, canturreaba artículos del código civil mientras dirigía mi atención hacia la fuente luminosa de la plaza frente a nuestra terraza. Con cada variación de color yo abría la boca fascinado. Manifiesto descuido con el que ella lograba atizarme una cucharada de pitanza.

    Distante de aquellos tiempos, incontables litros de agua y vida han escupido sus velas y borbotones desde entonces. Hoy estamos en la misma casa, en la misma terraza y frente a la misma fuente. Mi sobrina mayor se acerca y nos graba con su teléfono. Mi madre abre la boca cada vez que la fuente cambia de color. Ocasión que aprovecho para darle la papilla mientras le recito bromeando algunos de mis últimos pleitos.

    | Agosto 2022
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 18

  • Popeye

    Hace veinte años, cuando mi hija mayor estrenaba su primera década, irrumpió una tarde en el despacho con el material y los conocimientos adquiridos en su clase de inglés.

    ̶ Papá, ¿sabes que Popeye significa pop eye? Quiere decir tuerto, con un ojo explotado.

    Tras el sincero ademán de sorpresa y unos reconfortantes besos llegó el turno de la reflexión. Me di cuenta de que la realidad es a menudo tan evidente que no le damos crédito.

    Pensé entonces en la pareja de la vivienda superior. Educados, de espíritu urbano, ajenos a cualquier escándalo… Pero ella siempre triste, temerosa, en ocasiones con un inquietante sombreado bajo la mirada…

    Fue mi primer caso de violencia de género. Comprender la realidad me impulsó a intentar cambiarla, potenciando además la actitud resilente de las víctimas. A construir un mundo mejor me ayuda ahora esa niña que me desveló el secreto de Popeye.

    | Marzo 2021
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 16

  • Ávalon

    Ávalon fue el nombre elegido por la comunidad primigenia para aquel paraje idílico desde el que impulsar el crecimiento sostenido, inclusivo y sostenible. Un guiño a la isla mitológica que, gracias a la educación y carácter innovador de sus integrantes, se hizo realidad.

    La correcta gestión de los recursos naturales y el cumplimiento de las normas fomentaron el progreso de Ávalon. Como jurista, asumí la responsabilidad de administrar justicia con equidad y sentido común. El beneficio colectivo era el valor más importante.

    Hasta que la generación de excedentes trajo la abundancia, los cargos administrativos, recaudadores de tributos, políticos, empresarios… Las leyes se relajaron. El juego le ganó la partida a la sostenibilidad. Renuncié a mi cargo de juez tras leer un informe con licencias para cinco nuevos casinos. Un rótulo luminoso da la bienvenida a sus miles de visitantes, nutriendo su fluorescencia con el amargo gas de los sueños perdidos.

    | Septiembre 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 9

  • Causa y efecto

    Un fajo de capciosos beneficios, como el incremento del turismo, bastaron para que la población de la isla diera su apoyo a la instalación de la primera planta desaladora. Autóctonos y foráneos saciarían su sed mientras esquilmaban al mar su esencia.

    Como abogado medioambiental y vecino supervisé que la tramitación y montaje de la planta cumpliera con las normas establecidas. Sin embargo, me negué a cooperar cuando se aprobó la instalación de otras cuatro más. La vida marina no soportaría la salinidad generada por los vertidos de la salmuera residual.

    El prolífico dinero circulante sirvió para fortalecer la alianza empresa desaladora-isleños. Un momificado muerto en el armario propició mi cambio de chaqueta, entallada forzosamente con las hebras de la solidaridad vecinal.

    Pescadores y ecologistas piden ahora mi cabeza, e incluso el mar, ebrio de sal, golpea constantemente mi casa de la playa con inmensas olas de desesperación.

    | Agosto 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 4

  • El roble

    Mi abuelo era juez de paz. Un hombre noble y sencillo al que su familia no pudo darle acceso a una educación esmerada pero la vida obsequió con un carácter ecuánime y juicioso. Ejerció su cargo con responsabilidad y orgullo. Problemas de lindes, daños leves de bienes inmuebles o reclamaciones de pequeñas cantidades eran resueltos de manera eficaz por aquel entrañable labriego. Algo que le valió el respeto de sus vecinos.

    El roble que presidía su huerto era el lugar donde administraba justicia por las diversas causas presentadas. Un atípico y sostenible juzgado destinado a facilitar la convivencia en el pueblo. El patíbulo en el que fue ahorcado por resolver una disputa en contra del paisano equivocado. La mesa de mi despacho está hecha con la madera de aquel roble. Cada vez que tengo que dictar una sentencia, instintivamente toco su superficie, pues continua irradiando responsabilidad y orgullo.

    | Julio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 3

  • Eterno retorno

    Gotean sinuosamente por mi flexible pantalla de grafeno innumerables reclamaciones de consumidores. Como abogado de la OCU trato de asesorar con rapidez y efectividad cualquier cuestión, pero estoy sobrepasado. En botes y latas de bastoncillos en escabeche, pajitas rellenas, bolsas en almíbar, menestras de cubiertos de plástico o mermeladas de chapapote aparecen constantemente trazas de pescados que se consideraban extinguidos desde hace décadas.

    El arcaico Reglamento (UE) 2021/375 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 1 de enero de 2021 sobre el régimen común aplicable a contaminación por plásticos y vertidos es el culpable. Tras conseguir metabolizar el elemento y convertirlo en un imprescindible de nuestra dieta diaria, al erradicar su producción hace doscientos años las ingentes reservas existentes han ido agotándose por la pesca incontrolada. En el agua queda poco plástico que conservar. O derogamos el reglamento o el mar se llenará de marisco y pescado de nuevo.

    | Junio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 12

  • Irrompible

    Jacinto era serio, más de silencios que de verbos. De esos tipos que al estrechar la mano irradian el valor de la palabra dada. También un trabajador positivo e innovador. Motivo por el cual había entrado en pleitos con otros empresarios del sector del blindaje que exigían la aplicación del delito de intrusismo profesional regulado en el artículo 403 del Código Penal.

    Como abogado y ciudadano comprometido con el reciclaje disfruté con el caso. Mi cliente supo ver la oportunidad. Destinó el añejo stock de un almacén heredado a la protección económica. Cristales blindados a precio irrisorio. Ni una brecha se producía en aquel imperecedero vidrio templado.

    Las diversas sentencias absolvieron a mi cliente, resolviendo que no se podía discriminar a un empresario que rebajaba los precios legalmente. Se acabó la desigualdad en materia de seguridad. Turismos convencionales, furgonetas o incluso el Papamóvil siguieron revistiéndose con antiguas vajillas Duralex.

    | Marzo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 10

  • Cosas del derecho

    Fiel a la sentencia que da título a uno de mis viejos vinilos, "cuando la muerte me miró de frente, yo me puse de lao". Funcionó. Salvé el pellejo mientras a mi espalda granizaba una descarga de plomo y piedras que hizo jirones la toga que supuestamente iba a ser mi mortaja. Nadie me ha dado asilo, así que no quedó otra que atrincherarme en el despacho y convertirlo en la última frontera de resistencia. Una demanda de divorcio cogida al vuelo y la tapa frontal del viejo código civil usado en la facultad, sirvieron para taponar momentáneamente la dolorosa herida del costado por la que se me escapa la vida. Fuera, el pueblo entero ruge en pie de guerra. Todo porque gané el pleito contra la salvaje fiesta popular de la quema del sapo. Cosas del derecho…

    | Octubre 2015
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 3