CARMEN ANDREY MARTIN

Microrrelatos publicados

  • UN ABOGADO JOVEN

    Tras unos interminables minutos para meter la clave de acceso, la pantalla me muestra imágenes alternas de juez y secretario, intercambiando palabras indescifrables tras las mascarillas, el rictus serio del fiscal y una compañera contraria de ojos impacientes. Qué pena no poder darle un apretón de manos al llegar, como siempre.

    Mientras ella tiene el turno de palabra me permito evadirme. Apenas tres años para jubilarme... ¿Quién me manda a mí? El hijo de un amigo, menores de por medio, el confinamiento y, dada la urgencia de la causa, el señalamiento de juicio telemático. "Para facilitar la custodia", "Será igual de eficaz", me dijeron. ¿Cómo negarme?

    Después de intervenciones con habla robótica e imágenes congeladas a intervalos, lo cierto es que logramos alcanzar la paz. Visto para sentencia. Mi memoria viaja entonces a mis primeros (e inexpertos) años de ejercicio. Cuántas sensaciones casi olvidadas... Vuelvo a sentirme un abogado joven.

    | Julio 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 4

  • MI PRÓXIMO VIAJE

    Me suda la cara tras la mascarilla y, aunque aquí no me tengo que proteger, estoy acostumbrada a llevarla. Ante mis ojos se extiende un inmenso bosque de piedras amarillas, dicen que el último ecosistema que permanece intacto. Cierto que entre tanta roca no hay flora capaz de brotar y su fauna causa un poco de respeto (osos, bisontes, wapitíes... casi nada), pero me alegro de mi elección. Tantos juzgados, detenidos, testigos, contratos por revisar, ERTEs, papeles, más papeles... Necesitaba desconectar.

    Qué pena mi marido, también abogado, que no ha podido acompañarme. Está con los niños. De repente me zarandean y ... hablando del rey de Roma ...

    - ¡Es mi turno! ¿Qué tal por Yellowstone?

    Le cedo el sitio con desgana. Toca reinventarse, dicen, y desde que sabemos que este agosto toca trabajar, solo nos quedan estos viajes virtuales. Le estamos cogiendo gustillo ... mañana me voy a Cuba.

    | Mayo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 19

  • PINTA TU VIDA DE AZUL

    Estoy en la playa esperándoles, no tardarán. El mar y el cielo se funden en el horizonte y evoco a mi madre, con su halo de ausencia permanente; a mi abuela, siempre bordando toallas y sábanas para mi ajuar. Veo la brecha insalvable entre ambas.

    Un día, mi madre, del cajón donde guardábamos manteles y paños de cocina sin discriminar, sacó un lápiz azul, algo descolorido: "Esto no es para ti, Carmela. Pinta tu vida de azul. Si crees ahogarte, busca algo positivo: bucea. Después, resurge. Vuela. Míralos: mar, cielo, sin desigualdad entre ellos. No parecen tener fin".

    Ahora soy abogada, asisto a extranjeros llegados en pateras. Vienen buscando una oportunidad, esa que mi madre me dio y yo les daré a ellos. Junto con formularios y códigos, nunca faltan lápices en mi maletín: yo tengo azules, amarillos, naranjas, marrones... todos los tonos. A todos mis clientes les regalo uno.

    | Marzo 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 17

  • LA BÚSQUEDA

    Lleva horas en el despacho sentado entre cajas y papeles (cuyo crecimiento es cada vez más preocupante), esperándola, pero ella no se digna a aparecer. Intenta concentrarse en el trabajo, revisando notas escritas en la portada de sus carpetas: "promover incidente de nulidad", "negociar indemnización", y opta por el asunto de un chico discapacitado que ha perdido su empleo. Cede en su empeño. No es productivo. ¿Dónde está ella? ¡Necesita que venga! Coge el móvil para relajarse y lee con afán el artículo de una maestra que aboga por un sistema inclusivo en las aulas. Imposible concentrarse.

    Se recuesta en la mesa, abatido, intentando dar sentido a cinco palabras inconexas, encajándolas en un microrrelato sobre abogados. ¡Si él es abogado! Mientras tanto, escondida entre las cajas, está ella, su musa, sonriendo entre dientes. Él aún no sabe que, una vez más, ya le ha dado otra historia para su concurso.

    | Febrero 2020
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 6

  • EL ALEGATO

    El joven universitario toma notas en un papel con aire distraído mientras que la señora de rostro amable parece estar pensando si se dejó abierta la ventana de la cocina. Esto no está yendo bien, debo cambiar mi estrategia. Subo el tono de mi voz hasta rozar el límite de lo socialmente permitido y, al punto, una chica enarca una ceja en un gesto de incredulidad; el hombre de su derecha se frota las manos, presa de una zozobra imposible de gestionar. Ahora sí. Me están prestando atención.

    Termino mi alegato como abogado de la acusación, ante un Jurado que no me lo ha puesto fácil. Entonces, mis ojos se cruzan con los de la acusada. Apenas un segundo, pero suficiente para saber que la balanza se inclinará a mi favor. Y no por mí. Es por ella. Esos ojos... no pueden esconder lo que su boca ha pretendido negar.

    | Septiembre 2019
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 4

  • HISTORIAS DE MAR

    Un buen día decidí ir más allá de mi donación anual. Salir de detrás del teclado de mi ordenador y hacer cosas buenas. Pero buenas de verdad. Sin nada más que debatir.

    Y aquí estoy desde entonces, aunque no es fácil. Continuamente veo pasar chicas de rostros famélicos y pienso: "No más víctimas de trata. Por favor". Llega una pequeña con las mejillas blanquecinas, fruto del exceso de salitre y del horror vivido. Al parecer, ningún otro síntoma. Cruzo los dedos.

    Bien. Es mi turno. Conseguiré que, dentro de un tiempo, estas niñas no vean muerte al mirar esas aguas azules. Verán esperanza. Renacimiento. Sé que el mar puede hacerlo. O, mejor dicho, LA mar. ¡Ja! Sonrío con mi propia broma mental. No me permitiré perder el sentido del humor, nunca. Tiendo mi mano en señal de bienvenida.

    - Hola, soy tu abogada. Estoy aquí para ayudarte. Me llamo Mar.

    | Agosto 2019
     Participante

  • SIEMPRE ABOGADO

    Por fin le encuentro. Totalmente calvo y con un cutis cetrino que, aunque deja entrever lo avanzado de la enfermedad, no oculta la alegría que rebosan sus ojos.

    - ¡Papá! No tenías que haber venido. Durante tu convalecencia...
    - Ni hablar. Me podrías repudiar.- Sonríe. Reprime un mareo.- No podía perderme tu primera vista. Tranquilo, eres listo, de verbo fácil. Lo conseguirás.

    Cierra los ojos, disimulando las náuseas. Sabe que vengo a por él. ¿Por qué se resiste? Otro ya se hubiera rendido. Es un tío con agallas.

    Arregla la toga a su hijo y, como este sigue sin contestar, prosigue: "Cualquiera puede estudiar Derecho, pero no todos logran ser abogados. Tú lo harás".

    No suelo irme de manos vacías pero esta vez decido alejarme, guadaña en mano. Has salido victorioso abogado. Cuánta razón llevas. Mi caso es el mismo: "Cualquiera está expuesto a mí, pero no todos deciden luchar".

    | Septiembre 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 3

  • ROMPIENDO EL TECHO

    Piensas que puedes aguantar el ritmo (frenético) del abogado autónomo, que ya tendrás tiempo de caminar más despacio. Aún no ha sonado tu reloj biológico. Solo este expediente. Un ratito más. Primero náuseas, después cansancio, y terminas en el médico. Y se derrumba tu vida. Sin más. Adiós al traslado a un despacho más elegante. Adiós, cartera nueva. Todo suena a traición. No ahora. No a ti.

    Irremediablemente llega la primera prueba. Te tumbas en una camilla. Te subes la camiseta. Sientes que pierdes intimidad.

    Parece que el techo te cae encima. Un techo visible, sólido como cemento. El médico señala una pantalla y entonces lo ves: Una mancha oscura. Movimiento. Latidos.

    Esa imagen lo cambia todo de nuevo. ¿Será como dicen, "cosa de hormonas"? Y ahora te ves siendo buena madre. Y buena abogada. Y el techo deja de pesar sobre tu cabeza. Porque tú puedes. Porque tú quieres.

    | Abril 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 37

  • EL REY DE LOS PLEITOS

    Fatiga visual. Manos sudorosas. Esa sensación de hastío, cada vez más frecuente. Al abandonar por fin la sala de vistas siente que su decisión es firme. Después de casi tres décadas dedicadas a la abogacía dejará de litigar y empleará su tiempo en contar historias. Aquellas que subyacen detrás de cada caso. Las emociones, los miedos de sus clientes, le servirán para perfilar sus personajes. Eso es. Se convertirá en un escritor de éxito, como muchos otros compañeros.

    Evoca sus primeros años, cuando era “Un abogado rebelde” ; rememora las veces que ha argumentado una “Legítima defensa” delante del Tribunal. "El cliente" que acudió a él desesperado por la pérdida de "La herencia". El valor jurídico de "La confesión". "El testamento". La importancia de pelear por una “Causa justa”.

    Resopla ruidosamente mientras sonríe para sus adentros. “Esto no será fácil. John Grisham ha dejado el listón muy alto. Sin duda”.

    | Febrero 2018
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 14

  • LA CARTA

    Querido Martín:

    Aún no me conoces pero creo que lo haremos pronto. Hace días que pienso que nuestro encuentro ya es inminente y por eso he querido escribirte esta carta.

    Te dirán esto muchas veces, porque es importante: Todos somos iguales. Sin importar género, raza o diferente opinión. Las mujeres, como los hombres, también pueden conseguir todo lo que se propongan. Exactamente igual de bien.

    Sé amable y trata a todos con respeto. Intenta conciliar vida profesional y personal. Ninguna profesión debe anteponerse a la familia. Cuando te digan que el dinero no da la felicidad, créetelo.

    Si decides, como yo, ejercer la abogacía, recuerda: no todo tiene un precio. Que tu motivación sea siempre una causa justa.

    No te dejes vencer por barrera alguna. Si algo va mal, quedará una última oportunidad para solucionarlo.

    Finalmente decirte que podrás contar conmigo siempre que lo necesites. Insisto, siempre.

    Te quiere,
    Mamá.

    | Octubre 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 16

  • VUELTA AL TRABAJO

    Septiembre irrumpe rápido, siempre sin avisar. Nada más llegar al despacho, accedo a Lexnet (lo más ética y legalmente que puedo, lo prometo). El mensaje no es nada alentador: “Servidor no encontrado”. El sistema es(tá) cerrado, seguro. ¡Ja! Sonrío con mi propio chiste mental, patético, pero es mi primer día. Segundo intento. Nada. Reviso mi “Guía imprescindible para usuarios”. Tampoco. Demasiados fallos, ¿Cuándo lo van a reparar? Mientras vuelve, pienso que no estaba en el cesto de la ropa mi toalla de playa, que me acompaña todos los veranos y que mi marido amenaza con tirar. Esta noche tendremos que hacer un careo en casa. Está deshilachada, sí, pero yo nunca he sido de tirar la toalla. ¿Qué estaba haciendo? Ah sí. Tercer intento.

    En fin. Vuelta al trabajo. También para Lexnet, poniendo a prueba plazos judiciales. Y nuestra paciencia. Que sí, que ha vuelto. Solo está "tardando en responder".

    | Septiembre 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 7

  • VACACIONES FUGACES

    Vacaciones. Por fin. Aprovechando que es temprano y aún no hace calor, baja a la piscina para darse un chapuzón, acompañado únicamente del neceser y la toalla. Lee una noticia del periódico local mientras toma a sorbos el café: "La tecnología y los nuevos sistemas de trabajo dificultan nuestro tiempo efectivo de descanso(...)Cansancio, estrés, ansiedad, peligros de esta conectividad permanente.¿Necesitamos un derecho a la desconexión digital? (...)"

    El pitido de un audio de WhatsApp le saca atropelladamente de su lectura:

    - "Fran, siento molestarte. Como sabes, mi hijo trabaja como vigilante en una obra, anoche intentaron robar y para defenderse golpeó al tío con una barra de hierro, con tan mala suerte que...en fin... El jefe dice que será encausado por esto y le ha despedido, dice que como algo temporal. Necesitamos un abogado, ¿Podrías venir?"

    Resopla mientras teclea "Te llamo de camino". El café queda intacto sobre la mesa.

    | Agosto 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 8

  • ABOGADO 4.0

    "Jornadas sobre #RedesSociales: Problemática jurídica. Ciberdelincuencia", reza el cartel, de coloridos rótulos que aún no le resultan demasiado familiares.

    - Ese es...
    - ¿Otra vez papá? Facebook, ese otro Twitter...

    La sala de conferencias está a rebosar, su hijo incluso tiene que sentarse en un taburete. Se siente fuera de lugar entre tanto abogado joven y piensa cómo ha llegado hasta allí. Justo cuando empezaba a pensar en jubilarse, con un incumplimiento de pago de alimentos y la defensa de oficio de un maleante local como únicas preocupaciones, irrumpió en el despacho una madre angustiada, tachando de presunto acosador al ex-novio de su hija adolescente y temiendo por su seguridad. Su hijo entonces planteó una duda:

    - No sé si enfocarlo como "stalking" o "ciberbullying". ¿Qué opinas papá?

    Y él, que enseñó a su hijo a ejercer la abogacía, no tuvo respuesta.

    Tuvo que dejar la jubilación para más adelante.

    | Julio 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 11

  • EL VIAJE DE LA VIDA

    Aún siento en el cuerpo el meneo causado por las turbulencias. Sobrevolamos una pradera, del mismo verde intenso que hace un año, cuando comenzó todo. ¿Os habéis planteado la legalidad de la gestación subrogada? Yo me vi obligado a solventar este problema, no sólo moralmente, sino también desde un punto de vista profesional. Soy abogado. Me topé con opiniones muy diversas: conservadoras, "Nulo de pleno derecho. Ilegal, pero de moda, se está propagando como una pandemia"; feministas, "¿Vientre de alquiler? Una mujer no debe alquilarse ni comprarse"; maternalistas, "La paternidad no es un ADN. Es la última oportunidad para unos padres desesperados"... hasta que mi madre, después de escuchar mis reticencias, sentenció: "No entiendo de debates políticos ni legalizaciones, sólo sé que no puedes negarte".
    Me sobresalta la voz del piloto informando del aterrizaje. Aprieto su mano helada y sudorosa:
    - Hemos llegado. Vamos cariño, va a nacer nuestro hijo.

    | Mayo 2017
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 1

  • TEORÍA Vs PRÁCTICA

    Mientras espera para entrevistarse con su cliente antes de que éste declare ante el juez, relee los autos por enésima vez. Chupa con fruición su tercera piruleta de la mañana y por un segundo se arrepiente de haber dejado de fumar. Sólo son nervios. Éste es su primer caso del turno de oficio: El (presunto) agresor roció a la (presunta) víctima el contenido de un cartón de vino, comenzando la pelea. Tiene que plantear su estrategia de defensa ¿Trastorno mental transitorio? ¿Enajenación? ¿Drogodependencia? ¡Quizás una concurrencia!

    Por fin se encuentra con el detenido: mediana edad, ojeroso, encorvado, seguramente de preocupación. Le hablará claro, con total transparencia. Se ajusta la chaqueta, carraspea. El hombre levanta la cabeza y, al verlo vacilar, toma la iniciativa:

    - Buenos días, ¿Eres nuevo? Ya era hora de actualizar la plantilla -ríe abiertamente enseñándole sus dientes descascarillados.- Siéntate, te contaré lo que haremos: Quiero declararme culpable.

    | Marzo 2017
     Finalista
     Votos recibidos por la Comunidad: 14

  • EL REGALO

    Día festivo. Doce de la noche. Sigo en el despacho, pegado al ordenador. Froto mis ojos enrojecidos de cansancio mientras dejo unos libros en la biblioteca. La discusión con mi mujer es demasiado reciente y me resisto a ir a casa; reviso distraído mi agenda de la semana: vencimientos, vista de medidas y reuniones. Tengo confianza en llegar a todo si trabajo sábado y domingo, de ahí la discusión. Enciendo la tele. Hablan de ese chico joven que, tras años luchando contra una enfermedad, ha fallecido. Viral en redes sociales, titulares en medios de comunicación: "Siempre fuerte. Su campaña de donación no quedará en el olvido". Una frase que resuena en mis oídos: "la vida es un regalo, un privilegio". Esbozo mi primera sonrisa del día y rescato del cajón el collar para mi mujer que tenía reservado para nuestro aniversario. Hoy. Buen momento para celebrar. Apago la tele. DEP.

    | Febrero 2017
     Participante

  • ELECCIÓN

    "Hemos ganado esta batalla. Finalmente conseguimos la inadmisión de la iniciativa legislativa para prohibir el aborto. Nunca cesaré en mi empeño de defender los derechos de las mujeres", sentencia orgullosa la mediática abogada, blandiendo enérgicamente en una mano el fallo judicial que avala sus palabras.

    En medio de una nube de periodistas monta en el coche, relega al asiento trasero la caja de expedientes por revisar y se centra en su próximo cliente: una menor embarazada. Típico. Sencillo. Sus padres concertaron una cita para consultar los términos legales del aborto.

    Intenta ponérselo fácil "tranquila, ni siquiera tendrás que testificar", pero la joven mantiene fija la mirada en sus manos entrelazadas. De repente enmudece pues la chica parece salir de su letargo. Se levanta lentamente, depositando en la mesa una imagen de ultrasonido donde puede intuirse claramente una forma humana. Le clava una mirada suplicante: "Defiende mis derechos. No quiero hacerlo".

    | Octubre 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 17

  • UN NUEVO COMIENZO

    Está sentado enfrente de mí, turbado y expectante. Hay admiración en esos ojos de azul vivo mientras recorren con avidez la estantería de madera oscura que tengo a mi espalda. Atestada de leyes y doctrina del poder judicial que ya nadie consulta, obsoleta, en decadencia. Intento relajar el ambiente interesándome por su familia pero, mientras habla de la tienda de especias que su madre regenta en su pueblo natal, siento fija su mirada en mis manos viejas y arrugadas. De repente las noto sudorosas. Miro por la ventana intentando parecer distraído en tanto le propongo trabajar a tiempo completo por un 25% de mi tarifa; estoy pensando que por fin voy a aprender a adjuntar archivos al correo electrónico. Un leve tic de su pierna izquierda delata su impaciencia, yo prolongo el silencio sólo por guardar las apariencias. Ahora sí ¿Te parece bien empezar como pasante en el despacho...mañana mismo?

    | Septiembre 2016
     Participante
     Votos recibidos por la Comunidad: 1

  • LA JUSTICIA ES SUEÑO

    Me recreo en su visión, diametralmente opuesta a las mujeres que antes me intentaba ligar: el vestido suelto le cae con gracia hasta los tobillos dejando entrever una insinuante silueta, de cintura estrecha y sinuosas caderas; tiene el pelo dorado como trigo al sol y adivino sus ojos, de un marrón genérico, sonriendo burlones.

    De repente noto que algo va mal, intuyo el filo de una espada presionando mi hombro. Es automática mi renuncia a luchar. Siento el impulso de hacer siempre lo correcto.

    Con un breve gesto de asentimiento deshace el nudo, cae la venda. Clava en mí una mirada llena de ironía.

    Un movimiento casi imperceptible de su mano inclina una balanza que sostiene firme en la derecha. Cierro los ojos. Rezo porque sea a mi favor.

    Ese ruido conocido y penetrante me devuelve a la realidad. Implacable despertador, implacable justicia. Listo para un nuevo día, abogado.

    | Mayo 2016
     Participante